Roberto Cueva del Río

El muralista mexicano que plasmó la historia en muros

Introducción

Roberto Cueva del Río (Puebla, 28 de abril de 1908 – Ciudad de México, 24 de junio de 1988) fue un prolífico muralista mexicano con una trayectoria que abarcó tanto el territorio nacional como el internacional. Su obra, profundamente ligada a la historia y la identidad mexicana, se encuentra en embajadas, palacios de gobierno, escuelas, teatros y más.


Primeros años y formación artística

Infancia y vocación temprana

Nacido como Rodolfo Roberto De La Cueva Del Río en Puebla, su familia se mudó a la Ciudad de México cuando tenía seis años. En 1923, con apenas 15 años, comenzó a trabajar con Ernesto García Cabral en el taller de dibujo del periódico Excélsior.

Educación artística

Entre 1924 y 1928 estudió en la Escuela Nacional de Bellas Artes (Academia de San Carlos), bajo la tutela de destacados maestros como Germán Gedovius, Sóstenes Ortega y Raziel Cabildo. Con el apoyo del rector Alfonso Pruneda, recibió una beca de 40 pesos mensuales. Este incentivo, sumado a la venta de sus dibujos, le permitió financiar viajes como profesor de dibujo en diversas escuelas rurales del país, participando en misiones culturales.


Inicios como muralista

  • 1926: Pinta sus primeros murales en escuelas primarias de la Secretaría de Educación Pública.
  • 1928: Presenta su primera exposición de dibujos y caricaturas en la Ciudad de México.
  • 1929: Obtiene una nueva beca y realiza un recorrido artístico por diversos estados de la República Mexicana.

Impulso internacional: Diego Rivera y Washington, D.C.

La recomendación de un maestro

En 1930, Diego Rivera, entonces director de la Escuela de Bellas Artes, lo recomendó para realizar murales en la Embajada de México en Washington, D.C. Con el apoyo del gobernador de Puebla, Leonidas Andrew Almazán, y del editor Howard S. Phillips, Cueva del Río viajó a EE. UU., consolidando su carrera internacional.

Murales en Washington

En 1933, comenzó a pintar una serie de frescos en la embajada con temáticas como:

  • Fiesta Tehuana
  • Los Volcanes
  • México moderno (tractores, fábricas, hidroeléctricas)
  • Fraternidad Panamericana (Washington, Hidalgo, Martí, Bolívar)
  • La Conquista (Colón, Cortés)

“El fresco que realiza… en la Embajada será el más grande del mundo… forma con Clemente Orozco, Diego Rivera y David Alfaro Siqueiros el cuadrángulo de nuestros máximos artistas del pincel que se han impuesto en el extranjero”. – El Nacional, 1934.

Incluso Carlos Fuentes destacó la dimensión política y simbólica de estas obras, que representaban una nueva relación entre México y Estados Unidos durante el gobierno de Lázaro Cárdenas.


Obra en México: Encargos presidenciales y murales históricos

Colaboración con Lázaro Cárdenas (1938–1942)

  • Casa Quinta Eréndira, Pátzcuaro: Mural Historia y paisaje de Michoacán con la figura de Eréndira.
  • Teatro Emperador Caltzontzin: Encuentro del Rey Tanganxoan II y Cristóbal de Olid.
  • Isla de Yunuén: Murales en la escuela primaria.
  • Galería de Héroes Michoacanos (1941): Ocho retratos en el Palacio de Gobierno de Morelia.
  • Director de la Escuela Nacional de Bellas Artes en la Universidad Michoacana (1942).
  • Salón del Congreso en Apatzingán (1944): Mural sobre el Congreso de 1814.

Años 50–70: Producción constante

Murales y obras destacadas

  • 1951: Retrato ecuestre del Gral. Juan Álvarez, Museo de San Diego, Acapulco.
  • 1952: Mural sobre la Conquista de México, Palacio de Gobierno, Chilpancingo.
  • 1955–1957: Serie de murales sobre el patrimonio indígena del Valle del Mezquital y la Revolución en Guerrero.
  • 1960: Mural de mosaico en el centro escolar de Texpan, Guerrero.
  • 1961: Mural Historia del transporte en la antigua terminal de autobuses de Toluca.
  • 1964: Dos murales del Plan de Ayala, uno en el Casino de la Selva y otro en el Salón de Cabildos de Cuernavaca.
  • 1966–1968: Murales en el Senado de la República, retratos médicos para hospitales psiquiátricos, e ilustraciones para libros de historia.

Últimas décadas: Europa, obra de caballete y legado

  • 1980: Viaja a Europa, realiza acuarelas en España, Francia e Italia.
  • 1985: Regresa a México y pinta obras de caballete en Morelos, Guerrero, Estado de México y Puebla.
  • 1988: Trabaja en un libro sobre la historia de México, pero fallece ese año a los 80 años, a causa de un accidente doméstico.

Patrimonio perdido y rescate cultural

Lamentablemente, varias de sus obras fueron destruidas o demolidas, como los murales de los mercados Hidalgo y Morelos, o los mosaicos en la terminal de autobuses de Toluca. Junto con artistas como Leopoldo Flores y Edmundo Calderón, Cueva del Río forma parte de los muralistas mexicanos cuya obra se ha perdido parcialmente.

Actualmente, se está realizando un esfuerzo de recopilación para identificar, conservar y difundir el legado artístico de Roberto Cueva del Río.


Conclusión

La obra de Roberto Cueva del Río es un testimonio visual de la historia, identidad y transformación de México en el siglo XX. Desde escuelas rurales hasta embajadas en el extranjero, su trabajo refleja un profundo compromiso con el arte, la educación y el país.